Era el 1979 cuando acababa de enterrar a mi Padre que un compañero suyo me trajo en una caja de cartón un dinero que entre todos sus compañeros habian recogido para ayudarnos. Hay que decir que aquel dinero me ayudó muchisimo, ademas, que un grupo de Personas que habian trabajado con mi Padre me ayudasen era un gesto enorme, grandioso. A menudo me pregunto ¿Quien metió dinero en aquella caja de cartón? ¿algún hijo suyo es ahora compañero mio? etc.
Pasa el tiempo, un año, y entro a trabajar en esa misma empresa como aprendiz, un año después de mi entrada la empresa presenta un expediente que afectaba a muchisimas Personas, compañeros que irian a la calle. La respuesta fué evidente y no podia ser otra que una huelga indefinida.
Los oficiales, compañeros y miembros del comité me decia que no debia preocuparme ya que, como aprendiz, a mi no me afectaba ese expediente pero, es evidente que les debia algo, algo que pudiera compensar el contenido de aquella caja de cartón y la misma caja en si, ya que ella tenia un singular significado.
Me puse al lado de mis compañeros, cuando me podia haber quedado en casa tranquilamente y no tener las represalias que tuve despues durante los tres meses que duró la huelga. Haciendo guardia en la puerta de la fábrica y en almacenes perdidos donde habia tambien material con el objetivo de impedir que la empresa pudiera entregarlos. Intentado hacer una marcha a pie desde la localidad donde vivo hasta Barcelona, hablando en institutos donde los chavales nos hacian un hueco en sus clases para oirnos, oirme a mi cuando les decia que lo que les pasaban a mis compañeros les podia pasar a sus Padres, que nos tenian que apoyar… Una experiencia muy dura, sobre todo teniendo en cuenta que al ser una marcha ilegal, la Policia Nacional nos la impedia.
Recuerdo colores: colores de aquella policia vestida de marrón, de sus porras de color negro y de los morados en mi cuerpo producto de los golpes de esas porras.
En aquellos momentos no dudé en afiliarme a CC.OO. ya que era quien llevaba el peso de la carga y la iniciativa, era quien con argumentos explicaba a la gente el porqué de aquella huelga tan larga. Se hicieron manifestaciones que, aún hoy dia, son de las mas multitudinarias que se conocen en la ciudad. Recuerdo aquel compañero de origen Valenciano que hacia unas paellas increibles, aquel otro compañero que le faltaban cuatro dedos de su mano derecha debido a un accidente laboral, las mujeres de los compañeros haciendo presión…. muchos buenos y malos recuerdos, pero con un objetivo claro: salvar familias!
Ahora os preguntareis ¿que queda de todo aquello? Pues queda las palabras de mi delelgado sindical diciendome: “Aquí no queremos a gente como tu.”
Es justo ahora cuando me viene a la memoria que la extrema derecha hizo acto de presencia con amenazas e insultandonos. (¿como es que esto no lo he puesto mas arriba?)
A pesar de que haber recibido disculpas de parte del sindicato, todavia no ha dimitido ni ha sido cesado, así pues, tenemos un principio y un final que anula todo lo que hay en medio.
En los proximos posts daré mas detalles.